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¿Es la Iglesia Católica
La Iglesia Católica afirma ser "el intérprete y maestro oficial de las Escrituras" (Catecismo New Parish, Martin, 1976, Pág. 13). En el mismo catecismo leemos que: "Para practicar la religión es necesario saber y aceptar las verdades que Dios ha revelado y vivir acorde a estas verdades. Todo hombre sensato ve la necesidad de aprender acerca de Dios y el hombre. Necesita saber acerca de la gracia, el pecado, el cielo, el infierno, el purgatorio, las formas de obtener la gracia de Dios, y los mandamientos que Dios quiere que obedezcamos. Por tanto, es necesario que usted venga a las instrucciones, a estudiar el catecismo y aprender las verdades de Dios en todas las otras formas posibles" (pp. 2,3).La idea de que todos deben "...saber y aceptar las verdades que Dios ha revelado y vivir acorde a estas verdades", es enteramente cierta. Nos es dicho en Efesios 5:17, "Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor". Estudiar los catecismos, concilios, decretos papales, o los documentos del Vaticano II no nos ayudarán a entender cuál es la voluntad de Dios. Jeremías reconoció esto cuando escribió "Conozco, oh Jehová, que el hombre no es señor de su camino, ni del hombre que camina es el ordenar sus pasos" (Jer. 10:23). La única forma en que podemos conocer Su voluntad es a través de lo que Él ha escogido revelarnos. Dios ha escogido usar solamente un medio de revelar Su voluntad al hombre, la Palabra de Dios. 1 Cor. 2:10-13 declara, "Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las que enseña el Espíritu, acomodando lo espiritual a lo espiritual". En Efesios 6:17 nos es dicho, "Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios". Jesús, quien era el Verbo morando entre los hombres (Jn. 1:14), dijo que "...en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres" (Mat. 15:9), y "...bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan" (Luc. 11:28). Por medio de recordar las palabras del Señor que "...Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres" (Jn. 8:31-32), entenderemos que la única forma posible de aprender las verdades de Dios es a través de la Palabra de Dios.
Por Jaime Restrepo |